Un Eau de Parfum sin alcohol que transforma la experiencia de fragancia en la piel. Su fórmula de aceite en agua, inspirada en rituales marroquíes, proporciona una sensación ligera y fresca, fusionándose con la piel para un acabado radiante. Esta fragancia floral cítrica combina notas de mandarina verde, bergamota de Calabria y flor de azahar, cultivada en los jardines comunitarios de Ourika. Su textura ultra ligera se absorbe rápidamente, dejando una sensación suave y revitalizante. La duración prolongada asegura que la fragancia acompañe cada momento del día.