De la familia floral frutal, toma su inspiración en un florecido campo de margaritas blancas bajo un cielo azul, despejado y soleado. En él se reflejan detalles de una elegancia muy natural y espontánea, una reinterpretación más casual del clásico Daisy. Su pirámide olfativa inicia con deliciosas notas frutales como zarzamora, toronja y pera, creando un aura de inocencia y ternura, que abre paso a un corazón muy femenino, delicado y romántico, compuesto por un ramillete de glicinia, jazmín y lichi. Para finalizar, su estela concluye con notas amaderadas, almizcle y un exquisito toque de agua de coco, dándole así un tono tropical.