Esta fragancia vegana se inspira en el poder de la sal, combinando un acorde salino con notas amaderadas. Su composición incluye un 95% de ingredientes de origen natural y un 100% de alcohol francés de origen natural. El acorde de sal se integra con algas marinas y musgo de roble, simbolizando la conexión entre el mar y la tierra. La tierra se expresa a través de vetiver de arena natural y madera de cedro reciclada, aportando densidad al aroma. Las notas altas de jengibre natural añaden frescura. La botella, diseñada por Tokujin Yoshioka, presenta una estética pura y está fabricada con un 20% de vidrio reciclado.