La fragancia combina notas de jengibre y cuero, creando una interacción equilibrada que proporciona una intensidad duradera. El frescor del jengibre se mezcla con la sofisticación del cuero, ofreciendo un perfil vibrante y sensual. Desarrollada por los perfumistas Daphné Bugey, Frank Voelkl y Bruno Jovanovic, destaca por su estela equilibrada y duradera. La botella está diseñada en cristal lacado negro con un ribete de doble piel y un tapón gris metalizado, presentando un degradado que va del negro al gris ahumado.